
Imagen: Publimetro
Durante las últimas semanas, la población de México ha vuelto a mirar hacia Nuevo León con preocupación debido a la situación ambiental. Las imágenes del cielo de Monterrey, que evocan escenas de películas postapocalípticas, las interminables toses y el ardor en los ojos han hecho evidente la ineficacia de las regulaciones sobre la calidad del aire. Mientras los secretarios de salud y medio ambiente del estado intentan calmar las aguas con planes de estudios, siguen habiendo dos mil quinientas muertes prematuras cada año a causa de este problema (Alanís Carreón, 2023).
La Crisis
El área metropolitana de Monterrey se ha convertido en el ecosistema perfecto para el desarrollo de la contaminación. Con parques industriales en medio de la ciudad, pedreras enmarcando la urbe, una refinería a pocos kilómetros, cerros que obstruyen la circulación del aire, un frente frío que eleva los niveles de ciertos contaminantes, cientos de incendios y una falta de atención a los medidores, la situación es crítica (Animal Político, 2024). La contaminación del aire tiene un impacto significativo en la salud pública. Según estudios, la exposición a altos niveles de contaminantes como el material particulado y el ozono está asociada con un aumento en las enfermedades respiratorias, cardiovasculares y muertes prematuras (OPS, 2022).
“La contaminación del aire es uno de los mayores riesgos ambientales que existen para la salud. Mediante la disminución de los niveles de contaminación del aire los países pueden reducir la carga de morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, cánceres de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.” (OMS, 2024)
En el caso de Monterrey, la situación es particularmente grave debido a la combinación de factores geográficos, industriales y climáticos que exacerban la contaminación.
Marco Legal e Institucional
Durante las últimas décadas, México ha establecido diversas instituciones encargadas de la regulación ambiental, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). Estas instituciones han hecho esfuerzos por crear estrategias de manejo, monitoreo y control de la contaminación, bajo el marco de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA).
México también ha propuesto diferentes normativas que regulan las concentraciones permisibles de los contaminantes criterios en todo el territorio nacional. Entre estas se encuentran:
- NOM-025-SSA1: Regula el material particulado en el aire.
- NOM-020-SSA1: Regula el ozono.
- NOM-021-SSA1: Regula el dióxido de carbono.
- NOM-022-SSA1: Regula el dióxido de azufre.
- NOM-023-SSA1: Hace recomendaciones para la concentración de monóxido de nitrógeno.
Las NOMs (Normas Oficiales Mexicanas) son instrumentos legales que establecen los límites y especificaciones técnicas para la protección del medio ambiente y la salud pública. En el caso de la calidad del aire, las NOMs establecen los límites máximos permisibles para los contaminantes. A pesar de la existencia de estas normas, su implementación y cumplimiento han sido cuestionados, lo que lleva a preguntarse si estas NOMs están realmente siendo efectivas o si simplemente están “de adorno”.
Desafíos en la implementación de la legislación Ambiental
Uno de los principales problemas con la implementación adecuada de la legislación ambiental en México es la falta de recursos y capacidad técnica para monitorear y hacer cumplir las normas. Aunque las NOMs establecen límites claros para los contaminantes, la capacidad de las autoridades para hacer cumplir estas normas es limitada. Actualmente, es la sociedad civil quienes juegan un papel crucial en la promoción y vigilancia de la legislación ambiental. Organizaciones no gubernamentales (ONGs), activistas y ciudadanos comunes han sido fundamentales en la denuncia de violaciones a las normas ambientales y en la presión a las autoridades para que tomen medidas más efectivas.
Uno de los grandes problemas para una efectiva regulación de los niveles de contaminantes en el aire es la existente falta de coordinación entre los diferentes niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), lo que dificulta la implementación efectiva de las políticas ambientales. A pesar de los desafíos, ha habido casos de éxito en la implementación de la legislación ambiental en México. Por ejemplo, la reducción de las emisiones de plomo en la gasolina (Salud Pública, 2003) y la implementación de programas de reforestación y conservación de áreas naturales protegidas han tenido impactos positivos en la calidad del aire y la biodiversidad, sin embargo esto no parece suficiente.
Particularmente en Nuevo León, el problema con llevar registro de las empresas contaminantes nace desde la misma legislación ambiental, la cual requiere a las mismas empresas reportar sus emisiones “Artículo 226.- Para actualizar la Base de datos del Registro, los establecimientos sujetos a reporte de competencia estatal, deberán presentar la información sobre sus emisiones y transferencia de contaminantes al aire, agua, suelo y subsuelo, materiales y residuos, conforme a lo señalado en los artículos 138, 168 y 197 del presente Reglamento, así como de aquellas sustancias que determine la Norma Oficial Mexicana o la Secretaría, como sujetas a reporte, en la Norma Ambiental Estatal correspondiente. La información a que se refiere el párrafo anterior se proporcionará a través de la Cédula de Operación Anual […]” (LAENL, 2023).
El artículo continúa con especificaciones sobre lo que debe de contener el reporte (nombres, direcciones, etc) pero también establece sanciones por infracciones a la ley ambiental estatal, las cuales varían entre multas económicas, clausura temporal o definitiva de instalaciones o actividades, reparación de daños o arresto administrativo. (LAENL, 2023)
Conclusión
La situación ambiental en Monterrey es un reflejo de los desafíos que enfrenta México en materia de legislación ambiental. Aunque existen normas e instituciones encargadas de regular la calidad del aire, su implementación y cumplimiento han sido insuficientes. Para proteger la salud pública y el medio ambiente, es necesario fortalecer la legislación ambiental, mejorar la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y fomentar la participación ciudadana para una adecuada regulación. Solo así se podrá garantizar un futuro sostenible para nuestra generación y las siguientes.
Referencias
Alanís Carreón, R. (2023) Admite Gobierno de NL al menos 2 mil 500 muertes prematuras por contaminación. Reporte Indígo. Liga.
Cortez-Lugo M,Téllez-Rojo MM, Gómez Dantés H, Hernández-Avila M. (2003) Tendencia de los niveles de plomo en la atmósfera 1988-1998. Salud Publica. Liga.
H. Congreso del Estado (2023) Ley Ambiental del Estado de Nuevo León. Liga.
Loredo, R (2024) La contaminación en Monterrey es un problema complejo y dos expertos nos explican qué la ocasiona. Animal Político. Liga.
Luévano Hipólito, E. Alfaro-Chacón, J. Alvarez Ramos, A. Álvarez-Sosa, S.D. Mellado-Lira, E. A. (2024) Análisis de la calidad del aire en el tres metropolitana de Monterrey. Ingenierias UANL. Liga.
Organización Panamericana de la Salud (2022) Calidad del aire. Liga.