
Desde su creación en el año 2006 hasta sus últimas reformas en años pasados, la Ley General para la Igualdad entre Hombres y Mujeres ha impulsado la equidad en materia legal que, desde siglos pasados, mujeres alrededor del mundo han buscado obtener frente a los hombres. A pesar de ser un paso importante para la lucha feminista en México, su aplicación no ha sido del todo efectiva, puesto que hasta la fecha siguen siendo comunes los actos de discriminación por género dentro de la sociedad mexicana. Con ello, ¿cómo es que la equidad debe ir más allá de la ley?
La ley en materia de equidad tiene como principal objeto regular y garantizar la igualdad de oportunidades y de trato entre hombres y mujeres, a través de mecanismos que promuevan el empoderamiento de las mujeres y la lucha contra toda discriminación basada en sexo. Sin embargo, entre enero y septiembre de 2020, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), el 9% de los hogares presentaron algún tipo de violencia familiar. Previo a esto, Censos de Gobierno revelaban que el 42.6% de los delitos contra las mujeres estaban relacionados con el abuso sexual, provocando que el principal objetivo de la ley sea aun más difícil de cumplir.
A través del país existen 50 Centros de Justicia para las Mujeres (CJM), que a pesar de ubicarse en 32 entidades, estados como Baja California, Nuevo León, Tamaulipas y Tabasco no cuentan con al menos un CJM. Si lo que se busca es un balance equitativo entre ambos grupos, limitar o dar preferencia a un estado sobre otro representa un sentido de desigualdad, completamente contradictorio a la ley.
Según ONU Mujeres, se le conoce como feminicidio al “asesinato de una mujer por el hecho de serlo”. A lo largo del año pasado, 3,723 mujeres fueron asesinadas de forma dolosa, donde sólo 940 se denominaron feminicidios y el resto homicidios dolosos. A pesar de ser una cifra alta, a través de la ENSU se registró que el 99.7% de delitos de hostigamiento, abuso sexual y violación en México no se denuncian. De esta manera aumenta la incertidumbre si los “homicidios dolosos” realmente pertenecían a esa categoría, además de aquellos feminicidios de los que no se tiene la cuenta.
Mecanismos como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (2007) han establecido la protección que requieren las mujeres para alcanzar la equidad en un país donde parecen ser minoría. Sin embargo, aunque exista la ley, mientras no se lleve a cabo su ejecución, la igualdad de género seguirá siendo un sueño lejano por alcanzar.
Foto recuperada de México AS