
El pasado diecinueve de agosto fue aprehendido el exprocurador general de Justicia Jesús Murillo Karam, quién fue titular de la Procuraduría General de Justicia en el gobierno peñista durante un periodo de tres años, entre el 2012 y el 2015. Karam estuvo encargado de llevar a cabo la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes de la escuela rural Normal Superior de Ayotzinapa, Guerrero. La desaparición de los normalistas es uno de los casos más sonados del sexenio de Enrique Peña Nieto y que hasta el día de hoy no hay una respuesta clara sobre lo que ocurrió el 26 y 27 de septiembre del 2014.
La llamada “verdad histórica” es uno de los motivos por lo que el ex procurador ha estado en la mira desde que rescindió de su cargo en el 2015, sin embargo, es más conocido por su famosa frase “Ya me cansé” mientras respondía preguntas respecto al avance en la investigación en una rueda de prensa. La aprehensión del Murillo Karam no solo representa el inicio de un juicio de gran relevancia para el país, sino que también puede representar una esperada respuesta para los padres de los 43 normalistas que desaparecieron sin rastro esa trágica noche en Iguala.
Un día antes de la aprehensión de Murillo Karam, Alejandro Encinas, quien funge como subsecretario de gobernación, dió a conocer el informe elaborado por la Comisión de la Verdad. En este se reconoce que lo sucedido en Ayotzinapa fue un crimen de Estado en el que estuvieron involucrados policías federales, militares, funcionarios de gobierno y grupos del crimen organizado. De acuerdo con el reporte, los jóvenes normalistas fueron asesinados y desaparecidos por el crimen organizado, aparentemente por el cártel Guerreros Unidos, “en contubernio, por acción, omisión o negligencia” (Encinas, A) con autoridades de los tres niveles del gobierno y el Ejército.
Cuando en 2014 el ex procurador presentó a los padres de los 43 normalistas la teoría del caso, se comenzó a orquestar toda una maquinación para sustentar la llamada “verdad histórica”. En esta teoría se establecía que los estudiantes de la escuela normal superior habían sido asesinados e incinerados en el basurero de Colula y que sus restos habían terminado en el río San Juan. Lo delicado del asunto es que funcionarios de la PGR, quienes estaban bajo las órdenes de Murillo Karam, torturaron a testigos quienes bajo esta coacción brindaron testimonios que encuadraban con lo establecido en el guión que fabricó la Procuraduría General. Las mismas autoridades que torturaron a los testigos, también obtuvieron restos de al menos dos normalistas con el objetivo de manipularlos para que la narrativa oficial se volviera creíble. Además, según investigaciones de la Comisión presidencial para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa son claras y contundentes; nada de lo dicho por Murillo Karam es sostenible y puede comprobarse la fragilidad de la verdad histórica a través de análisis de telefonía y varias otras pruebas realizadas en los últimos 8 años.
El día miércoles 24 de agosto, Murillo Karam acudió a su segunda audiencia en donde se le formuló imputación por los delitos de tortura, desaparición forzada y delitos contra la administración de justicia. Después de 12 horas de audiencia, el juez determinó que el ex procurador permaneciera en el Reclusorio Norte mientras se lleva el proceso judicial. Sin embargo, lo interesante de la audiencia no fueron ni las 12 horas de duración, ni el hecho de que se estaba formulando imputación contra un ex funcionario encargado de la procuración de justicia, sino que en el transcurso de las 12 horas de audiencia no se presentó ninguna prueba contundente que incrimine directamente a Murillo Karam.
Según el abogado defensor del ex funcionario, en las más de 20 mil fojas que conforman la carpeta de investigación “no hay una sola víctima, una sola declaración, ningún testigo que involucre o señale al ex procurador en la comisión de algún delito.” El abogado defensor hace referencia con estos comentarios a las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República en las que solo hay cuatro conferencias de prensa hechas por Murillo Karam entre el 6 de noviembre de 2014 y el 27 de enero de 2015, en las que informa sobre la atracción del caso, da instrucciones a su subordinado Tomás Zerón (que actualmente se encuentra prófugo en Israel), presenta videos de presuntos inculpados e informa la supuesta verdad histórica..
Finalmente, antes de las 7 de la noche, el juez Marco Antonio Fuerte decidió vincular a proceso al exprocurador Jesús Murillo Karam considerando que si bien los argumentos presentados por el Ministerio Público no tenían un orden cronológico, era posible escudriñar los elementos para la vinculación. Después de 12 horas de una audiencia plagada de tensión, irritación y levantamientos de voz se puedo ver a un Murillo Karam exhausto, con las manos sobre el rostro, demostrando resignación. Quién alguna vez estuvo encargado de la procuración de justicia en el país, ahora se encontraba del otro lado del juicio, como imputado, vistiendo un traje gris característico de los presos del Reclusorio Norte; la presunción de inocencia, principio rector del sistema penal acusatorio no se hizo presente cuando Karam más la necesitaba, mostrándole así al ex procurador los vicios del sistema del que él formaba parte y que no buscó eliminar durante su manejo.
No se pretende ofender a las familias de los 43 estudiantes, pero es importante considerar que la aprehensión de Murillo Karam se debe ver de forma objetiva. En diferentes periódicos se menciona que el Ministerio Público no fue lo suficientemente preparado para la audiencia, algo extraño para un caso de tanta magnitud como este, lo cual es una falta de respeto, tanto para las familias de los normalistas como para el imputado Murillo Karam, y esto hace dudar acerca de la legitimidad del proceso.
Que no se malinterprete, si a Murillo Karam se le encuentra culpable por los delitos por los que se le imputa, que todo el peso de la ley caiga sobre él y quiénes puedan haber participado en el trágico suceso, pero, al leer acerca de la falta de preparación con la que se presentó el Ministerio Público a las audiencias, la debilidad aparente de las pruebas presentadas y la celeridad con la que se llevó a cabo la Fase Inicial del proceso, surgen dudas acerca de los intereses detrás de todo, los cuales señalan más hacia un tema político que a uno de justicia. ** La desaparición forzada y asesinato de los 43 normalistas fue un hecho muy lamentable que se convirtió en un símbolo de la violencia y corrupción del país sin embargo no se pueden perseguir causas justas sin una base de justicia.**
Referencias
Roldán, N. (2022, 25 agosto). Ayotzinapa: Murillo Karam defiende su ‘verdad histórica’; ‘¿dónde los dejó?’, le increpa madre de estudiante desaparecido. Animal Político. Recuperado 28 de agosto de 2022, de https://www.animalpolitico.com/2022/08/ayotzinapa-murillo-karam-vinculado-proceso-prision-preventiva/
Raphael, R. (2022, 24 agosto). Las pruebas presentadas contra Murillo
Karam son endebles. The Washington Post. Recuperado 28 de agosto de
2022, de
https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2022/08/24/murillo-karam-ayotzinapa-audiencia-verdad-historica-fgr/
Rodríguez, R. (2022, 25 agosto). El exprocurador de México Jesús
Murillo Karam irá a juicio penal por cargos relacionados con tres
posibles delitos. CNN. Recuperado 28 de agosto de 2022, de
https://cnnespanol.cnn.com/2022/08/24/justicia-de-mexico-procesara-al-exprocurador-jesus-murillo-karam-por-tres-delitos-orix/