
Imagen: CNN Español
El 12 de mayo de 1994 se celebró el primer debate presidencial televisado en México. En este, participaron los entonces candidatos Ernesto Zedillo —Partido Revolucionario Institucional (PRI)—, Diego Fernández de Cevallos —Partido Acción Nacional (PAN)— y Cuauhtémoc Cárdenas —Partido de la Revolución Democrática (PRD)—.
Dicho debate se llevó a cabo de manera más sencilla a los que conocemos actualmente, pues constaba únicamente de la exposición de los candidatos, la discusión entre ellos y la intervención para debatir sobre sus puntos de vista. El papel de la moderadora, Mayté Noriega, se limitó a otorgar la palabra entre los candidatos a través de las tres distintas fases en el formato del debate. A pesar de esto, en la época se consideró como un sistema bastante rígido y poco permisivo para el enfrentamiento; palabras del Dr. Luis Pazos durante la misma transmisión: “mucha gente espera que haya una confrontación de ideas, no solamente una exposición de ideas”.
Ahora, nos encontramos a 30 años de este momento histórico con las candidaturas de Claudia Sheinbaum —Coalición “Sigamos Haciendo Historia” (Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista)— , Xóchitl Gálvez — Coalición “Fuerza y Corazón por México” (PRI, PAN y PRD)— y Jorge Álvarez Maynez — Movimiento Ciudadano (MC)—.
El primer debate de este año versó sobre los temas de educación y salud; transparencia y combate a la corrupción; y no discriminación, grupos vulnerables y violencia en contra de las mujeres. Mientras que el segundo fue en base a los temas de crecimiento económico, empleo e inflación; infraestructura y desarrollo; pobreza y desigualdad; y cambio climático y desarrollo sustentable.
Al analizar los debates acontecidos en los días 7 y 28 de abril del presente año, viene de manera intrínseca la comparativa respecto a cómo se manejaban las cosas en el pasado, a la famosa “vieja política”. Irónicamente, pocos pueden mencionar que la política actual mexicana es mucho mejor a como existía hace 30 años con la primera transmisión televisada del debate presidencial. Lo que sí, es muy diferente.
Las polémicas de los debates del 2024 empiezan con el nuevo sistema que decidió adquirir el INE, buscando ser innovadores, ágiles y cercanos a la ciudadanía. Básicamente, se divide en tres diferentes formatos: el formato A, con bolsa de tiempo y preguntas ciudadanas a través de redes sociales; el formato B, con bolsa de tiempo y caracterizado por preguntas ciudadanas de la audiencia; y el formato C, el cual no incluirá preguntas ciudadanas, enfocándose en el debate cara a cara. Las opiniones con este sistema se mantuvieron divididas.
Unos mencionan que estos formatos vuelven el debate más monótono y aburrido, con menos atractivo frente al público. Otros apoyan las iniciativas del INE, argumentando que así se permitirá más inclusión y participación ciudadana. Sin embargo, volviendo a las reflexiones de Pazos en 1994: los debates tratan de enfrentamientos de ideas, actualmente solo vemos discursos de los candidatos, su exposición de temas, pero muy poca discusión verdadera entre ellos sobre las propuestas o temas de interés social.
Pero esto no significa que se niegue la existencia del moderador o de las preguntas en los debates. Todo lo contrario, según el analista Roy Campos, una de las maneras en las que se pueden mejorar los debates presidenciales en México es permitiendo una participación mucho más activa de los moderadores; de esta manera, argumenta, será más fácil para los moderadores insistir en que los candidatos respondan las preguntas otorgadas, y no solo las eviten, como se ha criticado mucho hasta ahora.
Cuando se buscan análisis de los debates presidenciales del 2024, encontramos expuesta, de primera instancia, esta problemática tan grave como es que los candidatos no respondan las preguntas que se les dan durante el debate. En el primero, del 7 de abril, las redes se inundaban de los comentarios de los candidatos muy poco acordes a los temas en cuestión de la noche. Al contrario, los tres utilizaban sus tiempos para desviarse, para dar otros discursos o para atacarse entre sí sobre asuntos poco referentes a las preguntas otorgadas. Sin embargo, este problema no es aplicable únicamente a los debates de este año.
No podemos ignorar que los momentos más memorables de los debates presidenciales pasados son aquellos que ocurrieron con más burla e irrelevancia a los temas que verdaderamente buscaban discutirse. Son los chistes, las ofensas y los comentarios poco razonados los que llegan a viralizarse y perdurar en la memoria general. Ahora, es inevitable pensar en los momentos más “graciosos” cuando se mencionan los debates del 2024. Pensando en el primero, viene a mente la candidata Xóchitl llamando a la candidata Sheinabum “Dama de hielo” o al candidato Maynez sonriendo forzadamente durante todo el debate.
Rememorando el segundo, probablemente el momento más hablado fue el de la candidata Gálvez mostrando un diseño de broma hecho en redes sociales con la imagen de una calavera para referirse a Morena como un “partido satánico”. Y queda ignorado el hecho de que en estos debates, efectivamente, hubo muy poca discusión respecto a los temas que realmente se debieron haber hablado.
Por ejemplo, en el primer debate, se inició con una pregunta sobre el plan para fortalecer el Sistema Nacional de Salud y cómo financiarlo, a lo que la candidata Claudia Sheinbaum respondió, primeramente, felicitando al cuerpo diplomático por su valentía ante la irrupción de la policía ecuatoriana en la embajada y hasta los últimos segundos expresó que es necesario fortalecer el sistema de salud “desde la prevención hasta la atención” pero sin exponer cómo hacerlo; con esta misma pregunta, el candidato Álvarez Maynez decidió usar su tiempo para presentarse, solo respondiendo que el sistema de salud debe ser financiado equitativamente “y no con unos cuantos empresarios”; mientras que la candidata Xóchitl Gálvez prefirió atacar a la candidata Claudia Sheinbaum y acusar al gobierno de AMLO de destruir el sistema de salud.
Así se dieron casos en todos los temas, desde salud a educación, diversidad, seguridad y corrupción, que fueron tratados en esa noche. Hubo carencia de argumentación sobre las propuestas o las visiones de los candidatos en torno a México. Inclusive, hubo preguntas que no se abordaron en absoluto. Puede que las preguntas más desviadas e ignoradas por los candidatos en general fueron, tristemente, sobre la protección a las mujeres y a grupos vulnerables como la comunidad LGBTQ+ y específicamente la comunidad trans, salvo algunos casos particulares donde los candidatos —mayoritariamente Jorge Álvarez Máynez— si abordaron concretamente sus ideas.
El tema de corrupción puede que haya sido el más ajetreado del debate, pues consistió esencialmente en acusaciones de los candidatos entre sí para señalarse entre ellos como corruptos. Sheinbaum en contra de Xóchitl, exponiendo de falsificación de donaciones en un departamento, conductas corruptas en sus empresas y demás; mientras que, tanto Jorge Álvarez Maynez como la candidata de “Fuerza y Corazón por México” trajeron a discusión el accidente de la línea del metro 12, ocurrido en el 2021 bajo la gubernatura de la candidata Claudia Sheinbaum.
Para el segundo debate, las carencias no fueron excepción. Las quejas generales empezaron con la baja calidad en la transmisión del debate por parte del INE. A diferencia del primer debate, en este la iluminación general del escenario fue bastante decepcionante, muchos calificaron el equipo de cámaras y de tomas como pobre comparado con el debate del 7 de abril; la mayoría de comentarios inconformes que circularon en redes sociales fueron sobre los carteles que los candidatos mostraron durante la transmisión, pues estaban muy mal enfocados y eran poco visibles.
Respecto a las estrategias de los candidatos, no fueron muy diferentes a las que utilizaron para el primer debate presidencial: la candidata Xóchitl Gálvez se enfocó en comentarios agresivos, Claudia Sheinbaum defendió el gobierno de AMLO y de su tiempo en la gubernatura en Ciudad de México mientras que Álvarez Maynez tuvo la libertad de hablar de sus propuestas y expectativas del país.
Con esto fue evidente el constante conflicto que hubo entre ambas candidatas, además de que el candidato de Movimiento Ciudadano fue prácticamente ignorado durante las dos horas de transmisión, como si él se encontrara en un debate aparte, solo. Siempre se habla de quién ganó y quién perdió. Nunca se llega a una opinión unánime y cada quien argumenta para darle la victoria a uno de los candidatos y darle la derrota a los otros dos. Sin embargo, personalmente considero que ninguno ganó. En ambas transmisiones, los candidatos pecaron de lo mismo: la falta de verdadero debate. Fue tan solo ver una discusión sin sentido, una serie de ataques y cada quién emitiendo el mismo discurso al que ya estamos acostumbrados; uno acaba de ver las transmisiones sin tener ideas nuevas, o el atisbo de pensamiento crítico sobre quién votar en las siguientes elecciones.
Los temas fueron mal logrados en todo momento. Uno de los que más me dedico a criticar es sobre la crisis climática y desarrollo sustentable. Los candidatos fallaron en mostrar una propuesta que realmente pudiera significar un buen impacto. A pesar de que expusieron con detalle los problemas de estrés hídrico que se vive en el país, o la calidad del aire, sus propuestas fueron vagas y cínicas. Tan poco preparados en el tema, proponían planes que no ayudarían en absolutamente nada de ser implementados —por ejemplo, todos hablaron de infraestructura hidráulica, lo cual no atiende la mayoría de problemas de desabasto de agua en el país—.
A pesar de que México está viviendo uno de los momentos más importantes en su política al presentar por primera vez una mayoría de candidatas mujeres a la contienda de la silla presidencial, aún falta mucho crecimiento en la cultura política que se vive actualmente. Los debates presidenciales de este año son muestra de ello: a pesar del tiempo transcurrido aún se toman con poca seriedad y se vuelven en un acto teatral más que en el enfrentamiento de ideales, propuestas y opiniones en pos del futuro del país. Por más que el sistema haya avanzado, o los formatos se hayan modernizado, el Instituto Nacional Electoral debe encontrar una manera de solucionar estos problemas al momento de que los debates presidenciales ocurran, como es el caso de que los temas no lleguen ni siquiera a abordarse de manera apropiada.
Es hasta ahora que considero que ningún candidato de este año puede llamarse el ganador de alguno de los debates. Pero, por otra parte, esto demuestra que los perdedores no se limitan a aquellos discutiendo frente a las cámaras, sino que se extiende mucho más allá hasta aquellos que lo ven del otro lado de la pantalla.
FUENTES CONSULTADAS
- https://noticias.imer.mx/blog/cuanto-han-cambiado-los-debates-presidenciales-en-30-anos/
- https://repositoriodocumental.ine.mx/xmlui/handle/123456789/109011
- https://elpais.com/mexico/elecciones-mexicanas/2024-04-07/compare-las-propuestas-de-los-candidatos-a-la-presidencia-de-mexico-2024.html
- https://centralelectoral.ine.mx/2024/02/22/avala-ine-modificaciones-a-convenios-de-las-coaliciones-sigamos-haciendo-historia-y-fuerza-y-corazon-por-mexico/
- https://centralelectoral.ine.mx/2023/12/07/aprueba-ine-formatos-especificos-para-los-debates-entre-las-candidaturas-a-la-presidencia-de-la-republica/
- https://animalpolitico.com/elecciones-2024/presidencia/preguntas-sin-responder-debate-presidencial
- https://cnnespanol.cnn.com/2024/04/07/debate-presidencial-mexico-sheinbaum-xochitl-maynez-que-dijeron-discursos-reacciones-orix/
- https://animalpolitico.com/analisis/autores/semillero-de-ciencia/debate-presidencial-crisis-climatica
- https://www.proceso.com.mx/nacional/elecciones-2024/2024/5/1/con-lupa-analisis-muestra-temas-palabras-mas-empleadas-en-el-segundo-debate-presidencial-328177.html
- https://cnnespanol.cnn.com/2024/04/29/segundo-debate-presidencial-mexico-ganador-perdedor-analisis-orix/
- https://animalpolitico.com/verificacion-de-hechos/fact-checking/contratos-presupuesto-frases-debate-presidencial
- https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Segundo-debate-presidencial-Las-propuestas-de-los-candidatos-en-empleo-20240428-0061.html